Construcción de Capital Social en el entorno universitario

El origen del capital social se remonta desde los años 80 en adelante. Su difusión y aplicación en diferentes campos de las actividades económicas y sociales han sido de gran importancia en el desarrollo humano de los individuos que conforman las distintas comunidades ó como integrantes de una institución en específico que deben cumplir con unas relaciones colaborativas.

El capital social, observándolo desde un punto de vista bastante básico, podríamos decir que es la suma de todos los recursos que podrían aportar los integrantes de las comunidades en pro de un bienestar común, considerando lo antes dicho, ¿Cómo se construye el capital social? ¿Qué papel cumplen las personas dentro de este planteamiento?
Para dar respuesta a las interrogantes que surgen al analizar más a fondo las implicaciones que trae consigo el desarrollo del capital social, nos encontramos con nuevas proposiciones en las que está basado el mismo.

Apoyándonos en el voluntariado, es fácil observar que la integración de los individuos persiguiendo un fin en específico y altruista origina a su vez la formación del capital humano, ya que estaría involucrada la acción social que va a ser el detonante para que se obtengan los objetivos. Por supuesto esto debe lograrse sin que ocurran daños al ecosistema, y donde la calidad del contexto social coopere con la producción de valores. De esta manera se cumple con una de las premisas que contempla el capital ambiental, el cual consiste en el estudio de la conservación del medio ambiente para mejorar la calidad de vida.

Una de las definiciones más importantes que podemos observar dentro del contexto del CS, es la capacidad de generar valor por parte de cada uno de los actores sociales que hacen vida dentro de una comunidad en específico, llevando a cabo acciones individuales y grupales con el fin de dar el empuje necesario para la consecución de los objetivos planteados. Es un imperativo que en las relaciones colaborativas exista una equidad, con el propósito de auspiciar la formación de un capital direccional que es lo que potencia, moviliza y direcciona a las personas organizadas y/o organizaciones con un solo sentido de misión.

Las universidades juegan un papel sumamente importante en la formación, dirección y desarrollo de su capital humano. Su compromiso es desarrollar una identidad institucional con el fin de que la capacidad relacional entre sus miembros sea cada vez más efectiva, de esta manera la gestión universitaria se hará sentir en todos los ámbitos involucrados dentro de la institución.